"Cuando seas mamá me vas a entender" realmente no sé si ya llegue a ese nivel de entendimiento, frase que me tiraba mi mamá cada que podía. Ahora que soy madre o poquito madre, porque apenas voy para dos años en este tren que en ocasiones parece descarrilado y que no tiene freno, lo que me queda muy claro es que los pequeños espacios en los cuales pueda escuchar una buena rola o leer un cachito de libro son difusos, fugaces, milagros del cielo, si no es una cosa es otra pero esos espacios nunca llegan, el cansancio, la labor, la atención o mil cosas más ocupan mi tiempo.
Tenía un buen rato queriendo comprar unos audífonos, cuando el pequeño toma siesta o se levanta tarde, me gusta escuchar música, pero puedo despertarlo, así que urgían unos audífonos para salir volando en una burbuja lejos, una burbuja que crea la música...
Igual que los espacios escasean, el dinero también escasea por una cosa o por otra, postergando la adquisición de los audífonos, me conformaba con poner bajita la música o poner aquel pequeño despertador-radio en la cocina, mientras los guisos toman sabor, me conformaba con alguna estación mas o menos decente.
Hace unos días regreso la madre de mi compañero mejor conocido como "esposo" y ella como "suegra", llegando de Puebla con un montón de platos y tazas quebradas, el aeropuerto se encargo de quebrarlas y también de cobrarle 400 pesos por el peso extra y otros 150 por el emplayado de los trastos que llegaron como vil corazón recién abandonado, hechos trozos, entre su tragedia y coraje por lo sucedido, vi entre aquel montón de pedazos una cajita con unos pequeños audífonos dentro, nuevecitos, de esos que te dan en la línea ADO.
Mi muy amado compañero aquel que todos dicen es tu "esposo" se los pidió pensando en mi amargura de no haber podido aun comprado unos.
Y aquí me tienen escribiendo y escuchando a Leonard Cohen, volando un rato.
lunes, 17 de enero de 2011
domingo, 16 de enero de 2011
Un año
Hace un año, nos encontrábamos subiendo dos jaulas de pajaritos al auto, un bebé, fruta para el camino, unos buenos cd´s de música y muchos sueños.
Dejamos el lugar dónde hasta el momento hemos vivido los mejores momentos de nuestras vidas, el lugar donde nos conocimos, enamoramos y plantamos semillitas para verlas crecer, partimos una mañana muy fría entre lagrimas y buenos deseos, mi abue quedo consternada con nuestra partida, acostumbrada a vernos diariamente, a cocinar sopita para el bebé y hacernos reír todas las tarde, las caras conocidas de la calle salieron a despedirnos con sonrisas y un "que les vaya bien" y así partimos en la nube llena de sueños rumbo a Culiacán
Ya es un año en esta ciudad en la cual definitivamente no nos acoplamos del todo, es un lugar tranquilo a pesar de los pronósticos y el miedo infundido, hay gente bella y hermosa, gente de alma buena.
Este cambió nos ha traído cosas buenas por decirlo de alguna manera y también cosas malas, al pasar este año miro para atrás y nos veo felices y en paz, tenemos un lindo espacio para nosotros y para nuestro hijo, que bien no es nuestro pero es nuestro hogar, los 3 nos vamos conociendo como un todo dentro de este ritmo de vida.
La soledad se ha convertido en buena compañera, a pesar de que David N. esta conmigo todo el tiempo, en ocasiones extraño a aquellos que se quedaron allá, bellas relaciones que se reconstruyeron y volvieron a comenzar, compañeros, amigos, hermanos, vecinos, primos, conocidos, a todos los quiero y los extraño, extraño ver sus rostros, sus gestos, su andar, sus sonrisas.
Dejamos el lugar dónde hasta el momento hemos vivido los mejores momentos de nuestras vidas, el lugar donde nos conocimos, enamoramos y plantamos semillitas para verlas crecer, partimos una mañana muy fría entre lagrimas y buenos deseos, mi abue quedo consternada con nuestra partida, acostumbrada a vernos diariamente, a cocinar sopita para el bebé y hacernos reír todas las tarde, las caras conocidas de la calle salieron a despedirnos con sonrisas y un "que les vaya bien" y así partimos en la nube llena de sueños rumbo a Culiacán
Ya es un año en esta ciudad en la cual definitivamente no nos acoplamos del todo, es un lugar tranquilo a pesar de los pronósticos y el miedo infundido, hay gente bella y hermosa, gente de alma buena.
Este cambió nos ha traído cosas buenas por decirlo de alguna manera y también cosas malas, al pasar este año miro para atrás y nos veo felices y en paz, tenemos un lindo espacio para nosotros y para nuestro hijo, que bien no es nuestro pero es nuestro hogar, los 3 nos vamos conociendo como un todo dentro de este ritmo de vida.
La soledad se ha convertido en buena compañera, a pesar de que David N. esta conmigo todo el tiempo, en ocasiones extraño a aquellos que se quedaron allá, bellas relaciones que se reconstruyeron y volvieron a comenzar, compañeros, amigos, hermanos, vecinos, primos, conocidos, a todos los quiero y los extraño, extraño ver sus rostros, sus gestos, su andar, sus sonrisas.
sábado, 8 de enero de 2011
10 años
pasaron 10 años para volver a saber de nosotros y nuestras vidas, pasaron diez años y hoy ardieron esas naves. Me libero y te libero, que la montaña borre nuestras huellas, que las cenizas queden en eso, cenizas, que las imagenes se las lleve el viento, que los alcones caigan entre plumas y suavemente.
Que nuestras miradas no se vuelvan a cruzar y que esta huella desvanecida asi se quede.
Que nuestras miradas no se vuelvan a cruzar y que esta huella desvanecida asi se quede.
viernes, 7 de enero de 2011
Buscando espacios para amar
Dificultades para amar, amarnos, amarnos. Y a hace unos años que estamos en esta relación que comenzó con la pura intensidad que dictaron nuestros corazones, en el andar hemos encontrado de todo (hasta un hijo) nosotros no optamos por la boda y la mesa de regalos, ni por el viaje lunamielero o comprar la casa cuasi perfecta para habitarla y decorarla de manera hermosa, no, optamos como dirían algunos o tal vez todos o puede que muy pocos, optamos por hacer las cosas volteadas o mal.
Entregados a lo que nos dictaba el pum, pum, pum de nuestro corazón nos lanzamos a la covivencia diaria, a los gastos y deberes compartidos, en nuestro gran sueño (o pesadilla para quien lo quiera ver así) decidimos la hechura de una criatura que sería el primero de varios (según nuestras sumas y restas) elegimos formar lo que para nosotros es una familia.
La casa o el departamento mejor dicho, lo rentábamos, no necesitamos mesa de regalos para nuestro depa porque gracias a gente consiente yo ya tenía desde un referí, estufa, lavadora hasta platos ondos, planos y demás enseres domésticos, cuando digo gente consiente me refiero por ejemplo a la mamá de mi muy querida amiga Ana, compañera en su momento de trabajo y después compañera de copas, lágrimas y viajes, aun recuerdo cuando montadas en mi motocicleta cruzábamos avenida Tonala con un six de barrilito bien helado, bueno su mamá me vendió su muy útil y que aun se encuentra en uso, refrigerador, en la módica cantidad de 400 pesos y así cosa por cosa se fue armando aquel pequeño lugar que para nosotros fue y es, nuestro hogar.
En ocasiones nos miramos y nosotros mismos nos preguntamos qué chi!##$$$%/ estábamos pensando cuando tomamos la decisión de aventarnos este viajeson, (realmente no pensamos mucho, calmamos a la razón por algún tiempo) nosotros dentro de aquella toma de decisiones democráticas, optamos por darle una crianza a David N. nuestro hijo, a nuestra manera, decidimos que lo mejor era que yo lo cuidase por alrededor de TODA la vida, ja ja ja, no, solamente por dos años y Fer como buen macho sería el proveeedor de los víveres y demás necesidades que flotasen en el andar, a la antigua, como me dijó una amiga, ustedes son como antiguitos, la mujer en su casa cuidando los hijitos y el hombre saliendo a trabjar, pues mas o menos pienso yo.
Ya tenemos un tiempo con este ritmo, ya no vivimos en el depa, ni en la ciudad donde nos conocimos, enamoramos, embarazamos, amamos y parimos, eso sí seguimos riéndonos cada mañana, como la primera mañana que despertamos juntos, seguimos enamorados y buscando espacios para amarnos, ya no hemos hecho más hijos, de momento...
En ocasiones he de confesar que nos ha costado encontrar los momentos para el amor, aveces nos sentimos como perdidos, enfrascados, sueltos de ese centro que nos une, pero como los voladores de papantla, damos una vuelta y retornamos al centro para seguir tocando esta melodía de la vida.
mañana nublada, enero 2011
Entregados a lo que nos dictaba el pum, pum, pum de nuestro corazón nos lanzamos a la covivencia diaria, a los gastos y deberes compartidos, en nuestro gran sueño (o pesadilla para quien lo quiera ver así) decidimos la hechura de una criatura que sería el primero de varios (según nuestras sumas y restas) elegimos formar lo que para nosotros es una familia.
La casa o el departamento mejor dicho, lo rentábamos, no necesitamos mesa de regalos para nuestro depa porque gracias a gente consiente yo ya tenía desde un referí, estufa, lavadora hasta platos ondos, planos y demás enseres domésticos, cuando digo gente consiente me refiero por ejemplo a la mamá de mi muy querida amiga Ana, compañera en su momento de trabajo y después compañera de copas, lágrimas y viajes, aun recuerdo cuando montadas en mi motocicleta cruzábamos avenida Tonala con un six de barrilito bien helado, bueno su mamá me vendió su muy útil y que aun se encuentra en uso, refrigerador, en la módica cantidad de 400 pesos y así cosa por cosa se fue armando aquel pequeño lugar que para nosotros fue y es, nuestro hogar.
En ocasiones nos miramos y nosotros mismos nos preguntamos qué chi!##$$$%/ estábamos pensando cuando tomamos la decisión de aventarnos este viajeson, (realmente no pensamos mucho, calmamos a la razón por algún tiempo) nosotros dentro de aquella toma de decisiones democráticas, optamos por darle una crianza a David N. nuestro hijo, a nuestra manera, decidimos que lo mejor era que yo lo cuidase por alrededor de TODA la vida, ja ja ja, no, solamente por dos años y Fer como buen macho sería el proveeedor de los víveres y demás necesidades que flotasen en el andar, a la antigua, como me dijó una amiga, ustedes son como antiguitos, la mujer en su casa cuidando los hijitos y el hombre saliendo a trabjar, pues mas o menos pienso yo.
Ya tenemos un tiempo con este ritmo, ya no vivimos en el depa, ni en la ciudad donde nos conocimos, enamoramos, embarazamos, amamos y parimos, eso sí seguimos riéndonos cada mañana, como la primera mañana que despertamos juntos, seguimos enamorados y buscando espacios para amarnos, ya no hemos hecho más hijos, de momento...
En ocasiones he de confesar que nos ha costado encontrar los momentos para el amor, aveces nos sentimos como perdidos, enfrascados, sueltos de ese centro que nos une, pero como los voladores de papantla, damos una vuelta y retornamos al centro para seguir tocando esta melodía de la vida.
mañana nublada, enero 2011
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